NEXUS·cielos del sur

Sección 03

Cielos oscuros de Chile

Chile tiene algunos de los cielos más limpios del planeta: aire seco, poca nubosidad y noches sin luna en el desierto. Por eso vive aquí buena parte de los grandes telescopios del mundo. Esta es una guía informativa de dónde está esa oscuridad, de norte a sur.

Región de Antofagasta

El desierto de Atacama

El lugar más seco del mundo y, para muchos, el mejor cielo nocturno de la Tierra. La altura, la sequedad extrema y la ausencia casi total de luces hacen que la Vía Láctea proyecte sombra. Aquí están instalados los grandes observatorios internacionales que aprovechan precisamente estas condiciones.

Región de Coquimbo

El Valle del Elqui y alrededores

El cielo más famoso de Chile para quien recién empieza. Cielos despejados gran parte del año y una larga tradición de observación. En sus cerros se concentran tanto observatorios profesionales como los pequeños observatorios abiertos a la comunidad, donde mucha gente ve por primera vez Saturno con sus anillos.

Zona central

Cordillera y precordillera

Más cerca de las grandes ciudades, la contaminación lumínica complica las cosas: desde el centro de Santiago apenas se ven un puñado de estrellas. Pero basta subir a la cordillera o alejarse hacia el secano para recuperar buena parte del cielo. Es la opción realista para quien no puede viajar al norte y quiere observar un fin de semana.

Sur y Patagonia

Cielos del sur profundo

Más al sur el clima juega en contra —hay más nubes—, pero en las noches despejadas el premio es enorme: cielos muy oscuros, baja población y, en la Patagonia, la posibilidad de ver el cielo austral en su forma más pura. Algunas comunas del sur trabajan para reducir su iluminación y proteger la noche como patrimonio.

Proteger la noche

La oscuridad del cielo es un recurso que se puede perder. La contaminación lumínica avanza con las ciudades, y por eso en Chile existen normas que regulan el alumbrado en las regiones astronómicas, para que la luz apunte hacia el suelo y no hacia el cielo. Cuidar la noche no es solo cosa de astrónomos: una buena parte de la fauna depende de la oscuridad para orientarse y vivir.

Esta página es solo informativa: reúne lo que hay y dónde está, para que cada quien planifique su propia salida. La mejor recomendación sigue siendo la más simple: aléjate de las luces, mira hacia arriba y dale tiempo a tus ojos.